Diario Plaza 109 febrero 18, 2018

Unidos por el desafío Summit Aconcagua, un grupo de deportistas se enfrentan a un reto importante y solidario.

Una bisabuela de 83 años intentará llegar a la cima del Aconcagua, de 6.962 metros, que escalará desde el próximo lunes junto a un grupo de personas que superaron diversas dificultades de vida a través del deporte, entre ellas el basquetbolista Fabricio Oberto y la judoca Paula Pareto.

La escalada, organizada por Summit Aconcagua 2018, partirá desde el departamento de Las Heras, a 196 kilómetros de la ciudad de Mendoza.

 Se trata de la bisabuela italiana Elsa Sampietro de Forti, de 83 años, quien arribará este fin de semana a Mendoza junto a los deportistas lvaro Casillas, Delfina Pignatiello, Ezequiel Baraja, Julián Weich, María del Pilar Pereyra, Matías Gutiérrez Moyano, Pablo Giesenow, Paula Pareto, Peter Czanyo, y Silvio Velo.

Con 11 nietos y tres bisnietos, Sampietro es madre de cinco hijos. “La Nona que corre”, como se la conoce en el ambiente de las maratones, concretó cuatro veces el Cruce Columbia de los Andes, una carrera que supera los 100 kilómetros en el cruce a la Cordillera de los Andes.

La expedición actual durará 19 días. Previamente, los escaladores tuvieron un entrenamiento físico de 28 semanas para potenciar fuerza, resistencia física y aeróbica, lo que les servirá para hacer cumbre en el Coloso de América entre el 1 y el 5 de marzo.

Entre los escaladores también se cuenta Oberto, un ex basquetbolista de la selección nacional que debió abandonar la práctica profesional a los 37 años por una deficiencia cardíaca, y Pilar Pereyra, campeona mundial de natación en 1997, recuperada de lumbociatalgia (dolor por compresión del nervio ciático).

Otros de los deportistas es Ezequiel Baraja, quien en mayo de 2009 fue detenido y condenado a seis años de prisión por robo calificado, y en la Unidad Penitenciaria 48 de San Martín se sumó al equipo de rugby Los Espartanos.

Entre las fundaciones que promueven la iniciativa se cuentan la de Amalia Lacroze de Fortabat; Leo Messi, y Allianz Argentina, que donarán dinero a la Fundación Baccigalupopor cada metro que asciendan cada uno de los deportistas.

El objetivo de la Fundación Baccigalupo es lograr que todos los niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual encuentren en el deporte una herramienta para lograr una mayor integración en la sociedad, y la misión de Summit Aconcagua es dar un mensaje esperanzador a la sociedad a través de las historias de superación de los participantes, definieron las entidades.

Los 11 expedicionarios

Fabricio Oberto (42), básquet Es considerado el mejor pivot argentino de todos los tiempos y miembro de la emblemática Generación Dorada del básquetbol. En el mejor momento de su carrera le detectaron un problema cardíaco que ponía en riesgo su vida. Se sometió a tres cardioversiones eléctricas (“reseteos” del corazón) y siguió jugando.

Paula Pareto (31), judo Fue campeona olímpica en Río de Janeiro 2016 y se convirtió en la primera mujer argentina en ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos. A la par, se recibió de médica y está haciendo la residencia en traumatología. Va a llevar durante la travesía la bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018.

Silvio Velo (45), fútbol de salón Es el capitán de Los Murciélagos, la selección argentina de fútbol sala para ciegos. Actualmente es considerado el más talentoso del mundo en su rubro. Nació ciego y en una extrema pobreza. Pero su receta para triunfar es simple: “no renegar de lo que uno no tiene, sino potenciar lo que se tiene”.

Julián Weich (51), embajador del proyecto Es conductor, ganador del premio Konex en 2001, y participa en numerosas campañas solidarias. El deporte tuvo gran incidencia en su formación. Jugó al rugby, corrió carreras de aventura y se mantiene entrenado. En 2007 intentó subir al Aconcagua cuando conducía un reality, pero no pudo. Ahora volverá a intentarlo.

Elisa Sampietro De Forti (83), running “La nona que corre”, como se la conoce en el circuito de corredores, desafía el paso del tiempo a fuerza de empuje y superación personal. Tiene cinco hijos, once nietos y tres bisnietos. Nació en Como, Italia, y a los catorce años se radicó en Argentina escapando de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Corre una hora por día.

María Del Pilar Ferreyra (39), natación En 1997 fue la primera nadadora Argentina en obtener una medalla de oro en una Copa del Mundo (Río de Janeiro). A los 18 años se le diagnosticó lumbociatalgia, pero siguió compitiendo. A los 22 años no sabía cómo reorganizar su vida y padeció un cuadro de depresión aguda. Una vez más, logró salir fortalecida.

Pablo Giesenow (40), triatlón Es abogado y diplomado en gerencia empresaria. Su vida cambió en 2015, cuando chocó el auto que conducía y sufrió la amputación de ambos miembros inferiores por debajo de la rodilla. A partir de lo ocurrido, difunde el deporte y deja un mensaje de esperanza: “La fuerza de voluntad reemplaza cualquier parte del cuerpo”.

Álvaro Casillas (39), triatlón y ultratrail Era uno de los jóvenes toreros con mayor proyección en España. En 2008 su destino cambió al ser corneado por un toro, que le produjo dos lesiones graves. Estuvo más de un año sin poder caminar. Con mucho esfuerzo, empezó a correr. Actualmente participa en triatlones y carreras de ultra-distancia en España y Europa.

Ezequiel Baraja (30), rugby En mayo de 2009 fue detenido y condenado a seis años de prisión por robo calificado. Cuando entró a la Unidad Penitenciaria 48 de San Martín, encontró un entorno muy violento. Pero todo cambió cuando se sumó al equipo de rugby de Los Espartanos. Aunque en 2015 recuperó la libertad, sigue yendo a la cárcel para jugar.

Peter Czanyo (61), trail running Tras 30 años de fumador, le detectaron un cáncer y le extirparon el pulmón izquierdo casi por completo. Entonces empezó a cuidar su salud. Corrió cuatro veces el Cruce de los Andes. Es el presidente de la Fundación Pacientes de Cáncer de Pulmón y un militante contra el tabaco.

Fernando Pedro Marino (55), maratón Fue el ganador de un concurso que le dio la posibilidad de acompañar al grupo, con todo el viaje pago. “Nos mandaron un montón de historias y elegimos a Marino. Es un ex combatiente de Malvinas que corre por el mundo dando un mensaje de paz. Era la persona que necesitamos”, concluye el organizador de Summit Aconcagua.