Diario Plaza 109 marzo 17, 2018

El financiamiento de la infraestructura, el futuro del trabajo y la tecnología detrás de las criptomonedas serán algunos de los temas que tratarán las máximas autoridades de la economía mundial en la primera reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20 durante el año 2018, a realizarse los días 19 y 20 de marzo en el Centro de Exposiciones y Convenciones (CEC) de Buenos Aires.

La Unidad Técnica G20 precisó este viernes (16.03.2018) que del encuentro formarán parte 22 ministros de Finanzas, 17 presidentes de Bancos Centrales y 10 titulares de organizaciones internacionales.

Entre los temas a abordarse están la arquitectura financiera internacional, el sistema impositivo global y regulaciones financieras, tópicos que forman parte de los debates del G20 desde hace años.

Otros temas, como el futuro del trabajo e infraestructura para el desarrollo, surgen de las prioridades que planteó Argentina para este año en su condición de presidente del mecanismo.

Para el gobierno argentino, “las nuevas tecnologías están cambiando las estructuras tradicionales del trabajo y el G20 tiene la oportunidad de generar un crecimiento más inclusivo si logra aprovechar estas tendencias para que los beneficios se multipliquen”.

La presidencia argentina ha dicho además que “la infraestructura aumenta la productividad y hace más sostenible el crecimiento de largo plazo. Además, sirve para generar el acceso físico y digital a las oportunidades de la nueva economía”.

Al final de la reunión, que se realizará a puertas cerradas, se presentará un comunicado oficial que detallará los puntos principales acordados y aquellos temas que se tratarán en las próximas reuniones.

Esta primera reunión ministerial durante la presidencia argentina es la primera de un total de cinco encuentros entre los ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales durante el año.

El G20 surgió en 1999 como una reunión técnica de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales.

Durante la crisis económica de 2008 se convirtió en un espacio de discusión y toma de decisiones en el que participan los máximos líderes mundiales y las principales economías.

En conjunto, sus miembros representan el 85 por ciento del producto bruto global, dos tercios de la población mundial y el 75 por ciento del comercio internacional.