Diario Plaza 109 junio 6, 2018

Suspendido el último amistoso que Argentina debía disputar en Jerusalén frente a Israel por pedido expreso de los futbolistas y del entrenador Jorge Sampaoli (ver aparte), la Selección buscaba nuevo rival para jugar un partido en Barcelona antes de viajar rumbo a Rusia. Otra noticia que cruzó el Atlántico y llegó hasta La Boca es que Lionel Messi recomendó al Barça la contratación del delantero xeneize Cristian Pavón.

Tras el día libre que se le concedió al plantel, la Selección retomó los entrenamie ntos en las instalaciones de Sant Joan Despí de Barcelona. Antes de que se confirmara la suspensión del amistoso del sábado ante Israel en Jerusalén, la intención de Sampaoli era darles descanso a algunos de sus titulares y rodaje a otros, para que todos lleguen en óptimas condiciones al debut del Mundial de Rusia ante Islandia, el sábado 16 de junio en Moscú. Como los arqueros trabajaron aparte, aún es una incógnita quién será el que se pare debajo de los tres palos. Durante un ejercicio defensivo, el estratega casildense plantó un equipo con Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Marcos Rojo, Nicolás Tagliafico; Manuel Lanzini, Lucas Biglia, Maximiliano Meza, Angel Di María; Lionel Messi; Sergio Agüero.

De esta práctica sobresalió la presencia de Meza en la zona media (por Lo Celso) y de Rojo como compañero de zaga de Otamendi. Además, Biglia –que compite mano a mano con Javier Mascherano para ser titular en el debut oficial– sumó minutos tras su lesión. Por otro lado, Mercado ocupó el sector derecho de la defensa en reemplazo de Eduardo Salvio, en tanto que Mascherano, Gonzalo Higuaín y Federico Fazio trabajaron aparte.

Después habló Messi. “La verdad que encontré un nuevo socio en Pavón. Es un jugador muy bueno, vive yendo al espacio, picando atrás de los centrales. Es muy rápido y diferente a lo que hay en el plantel”, ponderó el capitán argentino y recomendó al Barcelona el fichaje del delantero xeneize, con quien en el partido de la Selección frente a Rusia –que se jugó en noviembre del año pasado en el estadio Luzhniki, de Moscú– armó un promisorio tándem. Con el correr de las prácticas, la sociedad floreció: de hecho, el siete bravo le dio una asistencia al astro en la goleada ante Haití y en Boca subirían la cláusula de rescisión a 50 millones de dólares. Parece una obviedad que si Pavón la rompe en el Mundial, Guillermo Barros Schelotto perdería a su jugador dilecto.