Diario Plaza 109 junio 17, 2018

Croacia le planteará a la Argentina un partido diametralmente opuesto al que ayer hizo Islandia en Moscú. Por eso, es posible suponer que Jorge Sampaoli hará cambios para el partido del jueves en Nizhny. Y que no insistirá con algunas decisiones que a la luz de lo sucedido, lejos estuvieron de rendir dividendos.

En principio, los croatas no desprecian la pelota. Quieren tenerla, saben cómo manejarla, y a diferencia de los islandeses, tratarán de hacerse fuertes en la media cancha para imponer desde allí sus condiciones. Les sobra jerarquía en Iván Rakitic y fundamentalmente en Luka Modric, el dueño del equipo. El volante del Real Madrid es un todo terreno que rara vez se equivoca en los pases y dicta los tiempos y los ritmos. Ante Nigeria, terminó jugando por detrás del único delantero de punta. Lo que no significa que Croacia ataque con uno solo. Más bien todo lo contrario.

Ayer hubo cuatro hombres arriba: Iván Perisic, Mario Manduzkic y Ante Rebic arrancaron desde más atrás respaldando al atacante más adelantado, Andrej Kramaric. Al revés de Islandia, que arrancó con un 4-4-1-1 que terminó mutando en un esquema hiperdefensivo, Croacia no tuvo necesidad de modificar su 4-2-3-1. Empezó y terminando jugando de la misma manera.

A partir de este cuadro de situación, queda claro que Gabriel Mercado debería recobrar la titularidad y que el experimento de Eduardo Salvio como lateral, volante y delantero por la derecha, no tendría este jueves una segunda versión. Volverá a haber una línea de cuatro convencional. Y que Nicolás Tagliafico deberá jugar más aferrado a la marca. Por su costado, Sime Vrsaljko sube mucho y lanza buenos centros.

La duda pasa por si Sampaoli volverá a armar el doble cinco con Lucas Biglia y Javier Mascherano. El pretexto del técnico para incluir al jugador del Milan fue que le daba “matices defensivos” que no le aportaban Giovani Lo Celso o Ever Banega. Si lo hizo ante Islandia, un equipo que de antemano se sabía que renunciaba a cualquier pretensión de hacer correr la pelota por abajo, bien puede tentarse a repetirlo ante Croacia que tiene otro volumen de juego y otra jerarquía individual. Aún a riesgo de volver a renunciar a la posibilidad de un pase entre líneas certero y claro que faltó del medio hacia adelante mientras Biglia estuvo en la cancha.

Serán claves las conclusiones que Jorge Sampaoli y Sebastián Beccacece extraigan de lo hecho ayer para saber qué teclas habrán de tocarse de cara al encuentro del jueves. Algo habrá que hacer para que la Selección defienda mejor, tenga más movilidad, mejor circulación de la pelota y mayor chispa del medio hacia adelante y para que Lionel Messi no deba bajar a buscar juego a la mitad de la cancha. Es cierto: Croacia no se cerrará tanto en el fondo y ofrecerá espacios que Islandia negó obsesivamente. También intentará manejar la pelota y llegar con frecuencia y riesgo al arco de Wilfredo Caballero. Por lo que será un partido en el que Argentina acaso pueda jugar mejor. Pero también sufrir más de lo que sufrió ayer.