Diario Plaza 109 junio 30, 2018

Un cambio que se queda corto El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, reconoció que “los movimientos abruptos” de la inflación obligaron al Gobierno a permitir la reapertura de negociaciones salariales. La mayoría de los gremios había obtenido un 15 por ciento.

Y ahora resulta que el Gobierno autoriza que las negociaciones paritarias cierren por lo menos en un 20 por ciento con cláusulas de revisión. El cambio de criterio no surgió por decisión propia sino más bien que fueron obligados por el desbarajuste que provoca el actual modelo económico que implementan desde 2015. La novedad la comunicó el propio ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien prefirió hablar de piso y no de techo en las negociaciones salariales. Eso sí, destacó que fue una decisión del presidente Mauricio Macri ante el reconocimiento de que el país va a “transitar movimientos más abruptos en la cuestión inflacionaria”.

En rigor, el presupuesto 2018, aprobado a fines del año pasado, había estipulado una inflación del 15,7 por ciento y para comienzos de este año la meta inflacionaria era del 10 por ciento pero rápidamente la elevaron al 15. En ese contexto el Gobierno presionó, a través de Triaca, para que los gremios no superaran ese porcentaje durante sus negociaciones paritarias. Sin embargo, el desmadre económico hizo volar por los aires las metas, la inflación se disparó y el peso no deja de hundirse frente al dólar. Un panorama que llevó al Presidente a emitir un decreto que autoriza un incremento en las paritarias ya cerrados de hasta el cinco por ciento.

Ayer el ministro Triaca habló de ese cambio pero realizó una modificación en su discurso al sostener que “el piso” de las paritarias será del 20 por ciento y, a diferencia de lo que pretendía a comienzos de año, reconoció la necesidad de incorporar cláusulas de revisión, una herramienta que habían preferido a la cláusula gatillo.

“A partir de las modificaciones de las expectativas de inflación, el Presidente ha tomado la decisión de asegurar un piso que incorpore un 5 por ciento más, la mayoría había cerrado cerca del 15 por ciento”, dijo Triaca durante una entrevista radial. El ministro definió a ese decreto como el instrumento que le permitirá a los trabajadores “contener el poder adquisitivo”.

En cuanto a la cláusula de revisión, Triaca indicó que se deberán implementar de acuerdo a la “evaluación del año y la evolución de la inflación”, dijo pero luego reconoció que “creemos que vamos a transitar movimientos más abruptos en la cuestión inflacionaria pero después vamos a tender a una normalidad mayor”, especuló.

En tren de mirar con esperanza la mitad llena del vaso, el funcionario aseguró que entre abril del año pasado y el de 2018 hubo un crecimiento del empleo y aseguró que en ese período hubo “más de 207 mil puestos de trabajos nuevos, eso es lo que tenemos que mira”, indicó como respuesta a los datos oficiales que dan cuenta de una pérdida de casi 100 mil puestos de trabajo en el primer cuatrimestre de este 2018. De todas formas indicó que ese dato “no significa que no tengamos que preocuparnos y estar atentos a cada uno de los sectores” para ver “de qué manera enfrentamos no solamente los cambios macroeconómicos sino también cómo aceleramos el proceso de generación de oportunidades a través de la producción”. Por otra parte, afirmó que todavía el empleo no recibió el impacto de la corrida cambiaria pero señaló que por estos días la preocupación del Gobierno pasa por evitar que afecte al sector de la construcción. El martes pasado, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio se reunió con el gremio de la Uocra y la Cámara Argentina de la Construcción y les aseguró que no se iba a tocar la obra pública. Una forma de mantener tranquilo a un sector complejo de la economía y, de paso, contener un sector del sindicalismo.

Por último, el ministro sorprendió al asegurar que “hay sectores que a partir de la modificación del tipo de cambio tienen más oportunidades de desarrollo y generación de nuevos mercados”, dijo sin aclara a qué sectores hacía referencia.

El hecho de que Triaca hable ahora de “piso” lo habilita a no tener que explicar los acuerdos salariales que se están acordando por encima de ese porcentaje. Y es que hasta el momento son dos los gremios que pueden mostrar un acuerdo salarial mayor al deseado por Triaca y el Gobierno. Uno es el Camioneros que lidera Hugo Moyano que consiguió una suba que llega al 25 por ciento. En tanto, el sindicato de la Alimentación que dirige Rodolfo Daer anunció un acuerdo salarial que supera por poco el 24 por ciento con cláusula de revisión en enero y marzo próximo. Más allá del porcentaje conseguido, Daer no se mostró muy optimista cuando indicó que “hacia adelante existe una inmensa incertidumbre porque la caída del consumo lleva a una baja de la producción, cae la recaudación impositiva, al caer la recaudación impositiva nuevamente el Gobierno, siguiendo las recetas del FMI, va a continuar ajustando y eso es un círculo vicioso que ya conocemos en la Argentina y que va a llevar a la economía a un colapso”.