Diario Plaza 109 agosto 15, 2018

A semanas de que el presidente Mauricio Macri promulgara el decreto que le atribuye nuevas funciones a las fuerzas armadas en seguridad interna, el ministro de Defensa Oscar Aguad ratificó el alineamiento del gobierno con las políticas de seguridad promovidas por Estados Unidos. “Si bien en los últimos años Argentina se alejó de uno de sus principales socios, hemos vuelto al camino que nunca debimos dejar”, celebró el ministro en una declaración conjunta con el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis.

El funcionario del gobierno de Donald Trump, apodado “Perro rabioso” por sus políticas de mano dura, llega apenas dos días después de la comitiva del FMI. Mattis calificó por su parte a Argentina como como “un socio y amigo” y pidió un trabajo conjunto con el gobierno de Mauricio Macri para una “colaboración militar estrecha para la seguridad de nuestros pueblos”.

El estadounidense está de gira por los países de América del Sur con el objetivo de fortalecer las alianzas militares y restringir la influencia de China en la región. El secretario de Defensa se reunirá también con el jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército, el teniente general Bari del Valle Sosa, nombrado por Macri en enero de 2016. Junto a él se espera que el mandatario lance el próximo viernes el primer despliegue de tres mil militares en seguridad interior en Jujuy.

Desde el comienzo de su gestión Macri instaló la idea de dotar de nuevas funciones a las Fuerzas Armadas. Eso se materializó en el decreto 683/2018 publicado el 24 de Julio en el Boletín Oficial, que coloca a las fuerzas bajo las “nuevas amenazas” que se promueven desde el Comando Sur de Estados Unidos, en pos de que los militares se dediquen al combate al narcotráfico y al terrorismo.

Hoy Aguad y Mattis enfatizaron en la nueva cooperación entre ambos países. “Todavía puede hacerse más. Apostamos a una relación inteligente con Estados Unidos y a estrechar las relaciones aún más”, planteó el ministro de Defensa argentino en el salón San Martín del edificio Libertador.

El presidente boliviano Evo Morales rechazó la gira del estadounidense, considerado un “halcón” del Pentágono.