Diario Plaza 109 septiembre 17, 2018
Dujovne lleva el proyecto del Ejecutivo a Diputados. La principal disputa entre la Nación y los gobernadores se centra en las rebajas de ingresos brutos de las provincias y la ampliación del Impuesto sobre Bienes Personales a bienes exterior, que divide al macrismo.
Hoy el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentará en el Congreso el Presupuesto 2019, que el oficialismo busca aprobar lo antes posible como una señal al Fondo Monetario Internacional de que cumplirá con el ajuste prometido. Tras la foto del presidente Mauricio Macri con la mayoría de los gobernadores, la negociación con el peronismo continuará en dos frentes: en Diputados con los representantes de Argentina Federal y el Frente Renovador y, desde el Ministerio del Interior, con las provincias. Entre los principales puntos en disputa están el freno a las rebajas de ingresos brutos de las provincias (el gobierno nacional se sigue resistiendo a aceptarlo) y la ampliación del Impuesto sobre Bienes Personales a los bienes en el exterior. Esto último divide las aguas dentro del Gobierno: lo impulsan los gobernadores, lo recomiendan los negociadores Dujovne y Rogelio Frigerio y le puso un freno, hasta ahora, el asesor presidencial Gustavo Lopetegui.

Tras semanas de negociaciones con los ministros de Hacienda provinciales y luego de la foto de familia que juntó al Presidente con 19 gobernadores, la discusión del Presupuesto 2019 (y del ajuste) se trasladará al Congreso. Hoy, a las 12.30, Dujovne asistirá a la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para presentar el proyecto (ver aparte), que prevé una inflación de más del 20 por ciento, un dólar que superaría los 43 pesos, y el ajuste para llegar al déficit cero y un crecimiento económico nulo para 2019. Allí, el ministro dará los primeros lineamientos generales de la iniciativa, pero deberá volver el jueves para seguir discutiendo el proyecto. En el medio continuará la negociación que, del lado del oficialismo, está en manos del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, de los jefes de bloque Nicolás Massot (PRO) y Mario Negri, del titular de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina. Desde la Rosada, continuarán en la negociación tanto Frigerio como su número dos, Sebastián García de Luca, que mantienen los contactos con los gobernadores. Mañana seguramente habrá reunión de agenda parlamentaria en la Rosada y desde allí la cúpula del Gobierno seguirá de cerca las negociaciones.

De la oposición, seguramente se metan en la discusión el diputado del Frente Renovador Marco Lavagna, el del Bloque Justicialista Diego Bossio y, por el kirchnerismo, Axel Kicillof. Todos reclamarán detalles sobre cómo se pretende llegar al déficit cero, algo que desde el Gobierno han sido reticentes a explicar y que, en buena medida, depende de las negociaciones con las provincias, para que absorban la mitad del ajuste. Entre las discusiones pendientes, sigue abierta la del Fondo sojero que el Ejecutivo eliminó por decreto. Los distintos bloques opositores intentarán el miércoles hacer una sesión especial para rechazar el DNU de Macri, que no fue consensuado con las provincias.

Otra cuestión que sigue en debate con los gobernadores es el freno a la baja de Ingreso Brutos que se acordó en el Pacto Fiscal (del 0,75 al 0,5 por ciento). Hasta ahora, de las negociaciones en la Rosada surgió un parate para la rebaja del impuesto de sellos. En el Gobierno se siguen resistiendo a que las provincias discontinúen el cronograma de Ingresos Brutos, pero la presión de los gobernadores seguirá en la mesa de negociaciones en el Congreso.

Otro planteo de los gobernadores, que hasta ahora frenaron desde Balcarce 50, fue la extensión del Impuesto sobre los Bienes Personales para quienes hayan blanqueado sus riquezas en el exterior y para quienes tengan casas valuadas por encima de 500 mil dólares. Ese tema abrió una grieta entre los funcionarios macristas. Tanto Dujovne como los que negocian desde el Ministerio del Interior vienen recomendando acceder a ese reclamo de los gobernadores, que podría aliviar sus cuentas, pero se encontraron con una firme resistencia de Lopetegui, quien dejó su cargo de vicejefe de Gabinete pero sigue muy presente en la toma de decisiones. “Está empecinado con no conceder lo de Bienes Personales. Estuvo muy insistente con este tema”, contaban a este diario en la Rosada. Las razones que dio fueron dos: la desconfianza que esto generaría para que “lleguen las inversiones” y que le impediría al Gobierno lanzar un segundo blanqueo en un eventual segundo mandato de Macri. Según indicó el periodista Claudio Mardones en el periódico cooperativo Tiempo Argentino, esta instrucción vino directamente de Macri. Habrá que ver si finalmente no tiene que ceder, dado que ese tema será puesto sobre la mesa no sólo por los gobernadores, sino también por los negociadores de Sergio Massa, cada vez más activo a medida que se acerca 2019.

En el oficialismo confían, no obstante, en conseguir los votos para aprobar el Presupuesto antes de la cumbre del G-20 (es decir, en octubre). Esto podría ocurrir –especulan– con la decisión de algunos bloques opositores de abstenerse para no votar el ajuste, pero tampoco trabar el presupuesto. Para eso, el macrismo cuenta con que se amplíe la división entre aquellos gobernadores que llaman a votar en contra (como Carlos Verna) y los que acompañarían mayormente (como Juan Manuel Urtubey). El dato: las abstenciones también les costarán en la negociación a los macristas.