En un contexto económico y social muy complejo, el Gobierno lanzará hoy su primer plan de obras públicas. El Argentina Hace comprenderá un despliegue de pequeñas obras distribuidas por todo el país, con una inversión total de 8.500 millones de pesos y -según prometen- la creación de 20 mil puestos de trabajo con un criterio de paridad de género. En una primera etapa, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, firmará convenios con 300 municipios pero la idea es que en las próximas semanas el plan se amplíe hasta llegar a los 2.307 intendencias de las 23 provincias.

El coronavirus obligó a un cambio de escenario. La intención era juntar en el Museo del Bicentenario a los 300 intendentes en un importante acto que encabezaría el presidente Alberto Fernández junto a sus ministros. Pero el Gobierno, que salió fuerte a establecer medidas para controlar la pandemia, quedó obligado a dar el ejemplo y suspendió el encuentro. A algunos intendentes les llegaron a avisar a tiempo pero varios ya se encontraban en Buenos Aires o en camino, así que en esos casos participarán de la firma como estaba pensado. Nada más que en vez de un acto en la Casa Rosada se hará de a pequeños grupos con Katopodis y el secretario de Obras Públicas, Martín Gill, en las oficinas del ministerio.

El plan fue creado a través de la resolución 12/2020 publicada el martes en el Boletín Oficial, en donde se plantea el objetivo del «restablecimiento de las obras y las construcciones en todo el territorio nacional como motor de desarrollo». El plan tendrá financiamiento nacional y ejecutará los proyectos de provincias y municipios que resulten aprobados. «El plan Argentina Hace propicia garantizar derechos, mejorando el nivel de empleo, la distribución de los ingresos y el acceso a servicios urbanos e infraestructura social básica», argumenta.

Son obras vecinales: acceso al agua potable, cloacas y saneamiento, caminos de acceso a los pueblos y caminos rurales, equipamiento social, recuperación de edificios. Todas tareas que tal vez no signifiquen un gran cambio para una provincia pero son significativas para los municipios. La idea es que se ejecuten en un plazo no mayor a los 180 días y que se realicen a través de entidades como cooperativas, organizaciones sociales, trabajadores de la economía popular y micro y pequeñas empresas radicadas en la zona, como manera de generar impacto y ayudar a la reactivación de la economía de cada lugar. Junto a Obras Públicas actuarán organismos como Vialidad Nacional, AYSA, Corredores Viales, Acumar y el Ente de Obras Hídricas y Saneamiento, entro otros.

En el ministerio destacaban el carácter federal del programa y la intención de que abarque municipios oficialistas y opositores por igual, sin preferencias partidarias. Citaban el caso de la obra de recuperación y puesta en valor de edificaciones abandonadas de valor histórico en predios del Ferrocarril General Urquiza, en Corrientes. El proyecto prevé la construcción de un museo y centro cultural, una casa de atención a víctimas de violencia de género y la recuperación de los espacios públicos naturales circundantes. En total, la obra involucra a diez pequeños municipios que son atravesados por el ferrocarril Urquiza. Cuatro intendentes peertenecen al PJ, tres a la UCR, dos al Partido Liberal y una del PRO. La mayor localidad es San Roque, de 17 mil habitantes, y la mayoría son de apenas 3 mil.