Diario Plaza 109 julio 6, 2020

El técnico tenía 72 años y había sufrido un ACV

Osvaldo «Chiche» Sosa, el entrenador que más veces condujo al primer equipo de Argentinos Juniors y que lo llevó a Primera División en 1997, murió este lunes en una clínica de la provincia de Córdoba, donde se encontraba internado desde febrero pasado.

El estado de salud de Sosa, de 72 años, se había deteriorado a partir de 2013, cuando sufrió un ACV. Otro accidente cerebro vascular el año pasado complicó aún su estado y motivó que varios actores importantes del fútbol se unieran en diciembre de 2019 para ayudarlo económicamente, en un momento muy difícil con su familia. Incluso, en aquel momento el presidente Alberto Fernández, reconocido hincha de Argentinos Juniors, se comunicó para brindarle su apoyo e interiorizarse sobre su estado de salud.

«Hasta siempre Chiche», lo despidió Argentinos, el club con el que quedó más identificado después de dirigirlo en seis ciclos, por última vez hace quince años. «Argentinos Juniors lamenta con profundo dolor informar el fallecimiento de Osvaldo «Chiche» Sosa. Acompañamos a la familia, amigos y seres queridos en este difícil momento», abunda el mensaje del club de La Paternal en Twitter. https://twitter.com/AAAJoficial/status/1280124264293830657

Sosa, quien actualmente estaba en pareja con Ana -tuvieron a Lautaro, de 16 años-, estuvo casado con la actriz Marta González y en 2001 sufrió un duro golpe por el fallecimiento de uno de sus hijos (Leandro) en un accidente automovilístico ocurrido en México, mientras él dirigía a Chacarita Juniors.

En el «Bicho» de La Paternal, además de haber sido jugador- técnico durante un lapso en 1971, se hizo cargo del equipo en otros cinco períodos: 1974, 1981, 1992–94, 1997-2000 (logró el ascenso a Primera División) y 2004-05.

Como futbolista, Sosa había sido un jugador algo irregular pero de mucha calidad, que supo brillar en la década del ’70 en Argentinos Juniors, donde tuvo dos etapas. Había debutado en Almagro en 1964, luego tuvo un breve paso por Independiente y también llegó a jugar en Ferro Carril Oeste.

Su carrera como director técnico consta de una foja abundante. Además de todos sus períodos en Argentinos, al que ascendió a Primera División en 1997, dirigió a Almagro, Tigre, Huracán, Colón de Santa Fe, Armenio, Mandiyú de Corrientes, Racing Club, Talleres de Córdoba, Chacarita, Lanús, Independiente, Quilmes y Atlético Tucumán. Acostumbrado a arreglarse con escaso material o con jugadores surgidos de las divisiones inferiores, «Chiche» siempre se destacó por complicar a los equipos más grandes con planteos inteligentes que potenciaban las virtudes de sus jugadores y limitaban a las figuras del rival.